lunes, 9 de noviembre de 2015

EL SUJETO Y SU FORMACIÓN PROFESIONAL COMO DOCENTE.

El ser docente es una profesión muy bonita no solo te dedicas a transmitir conocimientos sino a compartir y servir a los demás.

La profesión docente es el proceso intencional y sistemático que transforma el ejercicio de mediación didáctica entre un sujeto que quiere aprender y los contenidos de aprendizaje mediante la adquisición de saberes, habilidades actitudes y destrezas en la labor educativa.

La educación constituye un elemento indispensable para la humanidad, por eso mismo al docente se le debe exigir lo mejor ya que en sus manos está el futuro de la educación del país y de toda una generación, debe basarse y adaptarse según la evolución de su sociedad para ofrecer una buena calidad educativa.





                          


             Ser docente implica: 
              respeto
             honestidad     
             compromiso
            responsabilidad
             tolerancia
              humildad

                amor.
        






En este cuadro se habla sobre las distintas experiencias que vivieron diferentes autores en sus primeras practicas como docentes en telesecundarias.


AUTOR
EXPERIENCIA DEL AUTOR
REFLEXIÓN
“Mi primera experiencia como docente.”

Arturo Navarrete Trujillo

Desde su infancia sabia que quería en un futuro la profesión de maestro. Pero por un momento lo hicieron dudar al elegir esta carrera por las creencias populares de la gente hacia la carrera como el que los maestros no hacen nada, se la llevan en huelgas, ganan poco, deben de aguantar a los alumnos ruidosos y groseros.
Opto por estudiar para docente en telesecundaria, sabía que no ganaría mucho y que tal vez ante la sociedad no sería muy bien reconocido pero el poder ayudar a la comunidad y forjar el futuro de México era lo que lo entusiasmaba. Su primera práctica como docente fue satisfactoria era de los docentes que piensan que si los alumnos permanecen callados durante la clase, no aprenden tal como él se lo espera ya que para que los alumnos aprendan deben de participar y aportar, así entre todos generan opiniones y con estos vayan construyendo nuevos conceptos.
Este autor nos habla más que nada que lo que importa al momento de elegir una profesión,  no debe de ser el sueldo o beneficios que aporten, si no el gusto por esta, el poder ayudar a los demás con su labor. Habla de los miedos y el nerviosismo que todos como futuros docentes sienten al momento de ir a su primera práctica, pero que con el paso del  tiempo y el conocimiento que nos transmiten los maestros y las prácticas esos se irán quitando.
“Mi primera experiencia docente en una escuela telesecundaria”

Carlos Valentín Córdova Serna
Sus prácticas le han dejado varias experiencias y lo han ayudado a prender de sus errores.
El constructivismo sostiene que el niño edifica su peculiar modo de pensar y de conocer de un modo activo, como resultado de la interacción entre sus capacidades innatas y la exploración ambiental que realiza mediante el tratamiento de la información que recibe del entorno.
Al estar frente al grupo me encontré con un grave inconveniente  los estudiantes no están acostumbrados a resolver problemas por ellos mismos. Los alumnos no eran participativos y no contestaban nada, al menos que el docente les preguntara directamente.
 Dentro de mis planeaciones, incluí actividades individuales para los alumnos, esperando desarrollar sus capacidades de análisis y reflexión. La forma de trabajar del docente no era la mejor, ya que se enfocaba más en matemáticas y español, además no se desarrollaba ninguna habilidad comunicativa entre los alumnos.
El trabajo en equipo es una técnica, inmersa en el principio de socialización, que se propone capacitar a los alumnos para realizar actividades en común, a fin de desarrollar la solidaridad y cooperación.
Este autor relata sobre cómo le fue en sus primeras experiencias como docente  en una telesecundaria.
el autor logro que los alumnos participaran e Implemento actividades individuales. Las prácticas nos sirven de mucho para conocer el contexto en donde se pretende hacer la práctica como docente para que no haya malas improvisaciones de impartir las clases y que los alumnos desarrollen sus habilidades.
“Primera experiencia docente”

Claudia Iliana Rodríguez Martínez
Su llegada a la escuela no causo mucho desorden ya que unos practicantes ya estaban practicando en esa telesecundaria. A la entrada al salón se presento y dejo claro que ella les daría clases y que no quería que provocaran desorden.
Se miraba poca participación de los alumnos casi no les impartían actividades con dinámicas, ni clases donde ellos pudieran aportar.
Deben aplicarse actividades que les resulten verdaderamente atractivas y así acatar el interés y atención de ellos.
Enfrentar a los alumnos con un método diferente cuesta demasiado para ellos.
Se deben de hacer métodos de enseñanza más atractivos como poner a los alumnos en equipos y que entre ellos debatan el tema y así puedan llegar a una conclusión, hacer más dinámica la clase donde todos puedan participar.
E implementarse una variedad de estrategias de enseñanza ya que cada uno de los alumnos aprende de manera distinta.
“Sobre mi primera experiencia docente”

Denise García Rodríguez
El espacio escolar es muy importante ya que de el depende que las clases no sean monótonas, además de permitir a los alumnos más dedicación a su trabajo. Para un docente no basta con diseñar un par de actividades tomando en cuenta los aspectos que influyen para realizar una buena planeación, más bien es necesario que al aplicarlas las supervise para que pueda darse cuenta de los logros obtenidos en la producción de progresos intelectuales y con ello el trabajo tenga un mejor valor educativo.
El trabajo en cooperación es importante porque, a través
De él, se generan. Estimulan y/o activan los procesos de participación, propiciando discusiones  confrontaciones. Debates.
Crear un ambiente de confianza favorece para que los alumnos puedan expresar sus ideas, explicar procesos, aclarar dudas.

Nos relata que el ambiente de aprendizaje es muy importante ya que si el espacio es muy pequeño, los alumnos se distraen más en  lo que están haciendo. Un maestro no debe ser demasiado flexible porque esto provocara que los alumnos le pierdan el respeto. Pero tampoco debe causar temor ya que los alumnos realizaran lo trabajos con recelo.
Hay que aprender de los errores que uno comete para cada vez hacer mejor su trabajo y formarse bien como docente para saber qué hacer ante todo tipo de situación.
“Acerca de mi experiencia docente”

Efraín Báez Gallegos.
La primera experiencia de este autor fue en una telesecundaria en su pueblo natal en Zacatecas. Le toco practicar en una Telesecundaria donde solo había nueve grupos, entonces a él le toco en el 3°”C”. En los honores a la bandera se dio cuenta de los tenían clasificados como lo peor de la escuela, era  un grupo de rechazados y los tenían arrinconados en ese salón, tenían mala actitud para realizar los trabajos en clase, eran inquietos y rebeldes. Como consecuencia el grupo tenía baja autoestima y estaban convencidos de lo que les decían sus maestros y compañeros del plantel. Regreso a la institución aún más nervioso que antes, cuando lo fueron observar dio la clase pero no supo que dijo ni que hizo.
Mientras daba las clases llego actuar de manera similar a algunos docentes de la institución haciendo uso de autoritarismo, todo por querer cumplir con lo señalado: trabajo con contenidos. Se sentía mal por el cómo había actuado, entonces como se avecinaba un torneo encontró una excusa para retractarse de su error sin decirles: les dijo que si ganaban les quitaría los puntos malos. Ganaron el torneo entonces tuvo la oportunidad de hacer una mejor relación con ellos.
Eso le permitió darse cuenta de sus deficiencias y así mejorar su labor docente.
Lo que el docente hizo al principio estuvo mal, ya que nosotros trabajamos la inclusión y no debió actuar como los demás maestros con ellos porque sabe cómo los muchachos se sienten con ello, pero el recapacito y se dio cuenta de lo mala que era su actitud, entonces busco una forma de corregir su erros pero sin que ellos se dieran cuenta, como tenían habilidad en el deporte sabía que ellos ganarían en el torneo y eso sirvió para mejorar la relación maestro-alumno, con esto el docente gano respeto y le fue más sencillo trabajar con ellos, porque no se dejó llevar por el concepto que los otros maestros tenían de ese grupo.
No se les tiene que amenazar a los estudiantes para que puedan hacer caso, al contrario, se les tiene que incentivar de otra forma para lograr un aprendizaje más óptimo y que se tenga un buen ambiente en la escuela.
“De mi práctica inicial docente”

Elsa Selene Agüero Tostado.
Esta autora creía al principio que el trabajo como maestra de Telesecundaria sería sencillo, pero tras suceder su primera experiencia frente a un grupo cambio de opinión. Estaba nerviosa al principio de la sesión. Empezó dando una clase de matemáticas, por lo que tuvo que formar equipos, entonces comenzaron a escucharse reclamos por parte de los alumnos, ella hizo caso omiso y siguió dando la clase. La maestra titular la apoyo durante la clase. Pocos alumnos participaban por voluntad y muchos se negaban, estaban acostumbrados a trabajar de una misma forma todos los días.
Se dio cuenta de que el tiempo no sería suficiente entonces minimizo el objetivo de la clase quitando dos problemas. Ese día le sirvió para darse cuenta las necesidades de ese grupo y como podía mejorar la clase de español del día siguiente, por lo que modificó las planeaciones e iba preparada con más contenidos.
Al día siguiente iba más segura, los alumnos atendieron bien sus indicaciones, hubo más disponibilidad para realizar el trabajo.
Uno de sus logros durante esta práctica fue mejorar el ambiente de trabajo.

La forma en la que actuó esta docente estuvo fue la adecuada, ya que los alumnos estaban acostumbrados a trabajar de una misma forma todos los días ya que así ellos se enfadan y pierden interés en la clase. También el conservar los equipos como ella los formo, ya que los alumnos deben de trabajar no solamente con amigos o conocidos, deben aprender a trabajar con diferentes personas que piensen diferente que actúen diferente para así poder enfrentar las situaciones que se le puedan presentar más adelante. La primera experiencia debe servir corregir los errores y así poder ver de qué forma podemos empezar a trabajar con el grupo adaptándonos a las necesidades de este y fue lo que esta autora hizo.
“Mi primera práctica docente”

Isabel Miramontes.
Esta autora platica acerca de su experiencia en un pequeño pueblo de emigrantes, dónde muchos jóvenes tenían esas aspiraciones. Su primera experiencia no fue tan favorable, ya que los adolescentes estaban acostumbrados a trabajar de una sola manera y eso no era bueno, no eran colaborativos ni participativos, había negatividad y fastidio por parte del grupo. Esta primera experiencia la hizo cuestionar el si realmente quería ser docente. Después comenzó a crecer la confianza hacia ella y las clases comenzaron mejorar favorablemente, y al finalizar la práctica se sorprendió de que algunos alumnos le dieran las gracias por haber estado con ellos.
Si el grupo no responde favorablemente desde el principio debemos cambiar ese método de enseñanza y buscar en que forma podemos mejorar, debemos ver las necesidades de los alumnos y así trabajar los estilos de aprendizaje, combatir esa negatividad con actividades que favorezcan el tema y con las que el alumno se sienta bien realizándolas. Hizo bien su labor porque logro ganarse la confianza de los alumnos y logro mejorar el ambiente de aprendizaje en el que se encontraban. Esta experiencia debió servirle para mejorar su labor como docente adaptándose a las necesidades del lugar donde se dirige a trabajar.
“Sobre mi primera experiencia docente en telesecundaria”

Luis Fernando Torres Palomo
Durante la primera visita tuve más oportunidad de convivir con los alumnos ya que el docente encargado del grupo me dejaba con ellos muy seguido. De esta forma fui conociendo más sobre sus familias, sus aspiraciones, inquietudes y preocupaciones, así como sus expectativas del futuro. Nos gustaba jugar y lo más importante, había comunicación y confianza entre nosotros. Uno de los factores para empezar a conocer a los alumnos es la confianza que se les dé desde el primer día de clase: la oportunidad de decir lo que piensan, expresarse. Es importante que el docente tenga muy claro qué es lo que va a hacer, con quién va a trabajar, quiénes son los líderes, cuál es la disciplina que tienen.
La actitud que tomemos ante los alumnos influirá en la comunicación de ellos hacia nosotros, algo muy útil para conocerlos e iniciar una relación.
La duración de las actividades escolares complementarias debe estar integrada con toda la educación, pues aquellas deben tener un espacio específico en la programación general. El periodo de descanso es muy importante, así como los procesos de socialización, ya que influyen en el aprendizaje de los alumnos.
Por último, sólo me queda decir que para cumplir con los requerimientos del Sistema Educativo Mexicano es necesario un contrato didáctico, en el cual el docente y el alumno se comprometan a realizar sus obligaciones y responsabilidades planteadas en los programas y contenidos, satisfaciendo las necesidades del educando, del maestro y de los planes de estudio.
En esta lectura nos muestra el cómo conocer a los alumnos, así como lo importante que es saber acerca del grupo con el que vas a practicar, sus aspiraciones, inquietudes, familias, entre otros. Resalta mucho la parte en el hecho de que se debe de crear confianza con los alumnos para que así se mas fácil la convivencia.
Otro aspecto que pude observar de esta lectura es que para que el proceso de enseñanza sea más dinámico para los niños es necesario llevar juegos, con esto se logra la convivencia entre compañeros a su vez que aprende sin siquiera saberlo.
También nos dice de cómo los tiempos de descanso son importantes para el aprendizaje del niño. Es su espacio en el cual socializara con sus demás compañeros.
Así mismo no habla de cómo durante el proceso de aprendizaje surgen muchas dudas que el docente debe aclarar antes de continuar con otro tema.

“La docencia en manos inexpertas”

María Elena Saavedra Juárez.
Esa mañana del 26 de marzo era diferente, había mucho por hacer: era mi primera jornada como maestra. Me levanté de la cama y tratando de calmar mis nervios, me preparé para salir. Encontraba la calle un poco distinta, algo estaba cambiado. Dirigiendo mis pasos hacia una nueva forma de vida en el futuro, me encontraba pensativa, en mi mente no dejaba de repasar los conocimientos necesarios que debía comenzar a impartir.
Sentí un poco de alivio, mas no se calmó el sudor de mis manos. Sabía que el que me aguardaba no era un grupo fácil; sin embargo, tenía la esperanza de que todo resultara bien.
Traté de comenzar la clase con matemáticas, aunque no estaba planeada de esa forma, pues debía hacerlo con español. Aun así proseguí, tratando de explicar lo que era una decena y qué la conformaba. Pero la mitad del tiempo lo perdía llamándoles la atención a los alumnos, tratando de mantener el orden en el aula. No lograba recordar ninguna estrategia buena para calmar a los niños.
Los que se encontraban atentos trataban de formar decenas con semillas que yo les había proporcionado. Yo, por mi parte, corría de un lugar a otro, tratando de ayudar a los niños que me lo solicitaban. Toda la mañana estuve con matemáticas. Me sentí aliviada cuando sonó el timbre y la maestra titular me mandó algo de comer.
Entré al salón y proseguí, tratando de ocuparme de español, aunque fue poco lo que se pudo avanzar. De tarea dejé a los pequeños que leyeran la lección con la que se iba a trabajar.
Un día escolar había terminado. Le pedí a la maestra que revisara mis planeaciones. Con un poco de pena de mi parte, porque no había completado las actividades de esta jornada, le comenté: «Aún no sé controlar a los niños, pero espero que usted me siga apoyando, maestra».
La maestra Laura me dijo, con algo de arrogancia: «Sí, aquí estamos, ¿Pues qué año cursas? ».
«Primer año».
«No deben de mandar a los alumnos de la Normal de primer año. Nuestras prácticas iniciaban en el último año, así debe ser porque ustedes todavía no saben nada».
Al día siguiente con un ánimo apacible comenzaron las lecciones de ese día. La asignatura de español lucía atiborrada de actividades, pues no era prudente dejarlas a un lado, además, me tropecé con una gran dificultad: no todos los alumnos sabían leer.
Implementando una nueva estrategia, pegué unas tiras con oraciones, la maestra se paró de su escritorio y dijo: «Los niños no van a verlas letras están muy pequeñas, ¿verdad que no las alcanzan a ver?»
Los niños contestaron observando la autoridad de la maestra: «No».
Sentí que la actitud de la maestra frente al grupo me colocaba en una posición inferior.
Se terminaba otra jornada más de trabajo. Llevé a la maestra mis planeaciones y ella recalcó el incidente que había ocurrido con las tiras de papel, diciendo: «Los niños no alcanzan a ver la letra tan pequeña».
Mis ánimos decayeron todavía más, así que acudí a la Normal por un poco de aliento con mi maestro de Observación y Práctica.
Mi maestro de Observación, el profesor Víctor, dijo:
«Sí, Liz ya sabía que usted iba a enfrentar problemas, pues la maestra es algo difícil, ha sufrido mucho. Por eso decidí ponerla a usted en ese lugar, porque la creí la más apta para enfrentar este tipo de dificultades. Siga adelante, usted puede realizar las cosas de forma correcta». «Gracias, maestro». Me despedí con regocijo en el corazón, debido a las palabras de mi profesor, y me sentía culpable por haber juzgado de una forma incorrecta a la maestra Laura.
Ya en la escuela traté de saludar a la maestra con mayor amabilidad que los días anteriores, ya en clase me di observe que en cada hoja revisada, me daba cuenta de los errores que había cometido al explicarles la lección, aunado a esto varios alumnos ya casi terminaban mientras que otros pequeños sólo tenían solucionado el comienzo. De esta manera, transcurrieron los dos últimos días de la semana, cada uno con sus diversos matices. Sin embargo, algo parecía haber cambiado: el color de las emociones era renovado y cada una de ellas tenía la perspectiva de no interrumpir lo que mejoraba, pues el éxito obtenido entre el jueves y viernes -al exponer actividades acompañadas del juego y con una mayor concentración del orden en el aula- me dio aliento y me ayudó a recordar por qué estaba decidida a ser maestra, objetivo que desde pequeña había soñado realizar.
Lo más importante que comprendí fue que no es necesario realizar todas las planeaciones a la perfección, sino encontrar las situaciones adecuadas para los niños, aquellas que les permitan, además de un desarrollo intelectual una verdadera formación de vida.

Esta lectura nos relata la experiencia de la autora en su primera experiencia docente, ya que fue bastante difícil para ella. En su primer día el tiempo no le fue suficiente, la maestra y los alumnos eran muy difíciles, y encima la maestra le dijo palabras que la desalentaron y la pusieron en una situación un poco bochornosa, para la maestra los alumnos de primer año no sabían nada. Pero después fue a la escuela normal por un poco de aliento con su maestro de observación, y el, allí le explico, que el sabia que la situación con esa maestra era difícil y que por eso mismo la asigno a ella por creerla la más cualificada, a su vez le dijo los problemas que tenía esa maestra y de el porqué era tan dura.
Ya con esa información hizo que en las siguientes clases impartiera dinámicas más acorde con los niños e hizo que cambiara la situación dentro del salón de manera más favorable en todos los aspectos. Por último, expuso que siempre recordara el juguete que le regalaron los niños, así como el cariño que logro entablar con los alumnos.

“Primera experiencia docente”

Marcos A. Sánchez
LA ESCUELA TELESECUNDARIA
La escuela telesecundaria es una modalidad de educación media básica, surgida como una opción educativa orientada a dar continuidad a la educación primaria y así fortalecer la formación de adolescentes de comunidades rurales de difícil acceso, con una población menor de 2,500 habitantes y en donde no se justificaba la inversión en una secundaria general o técnica. El 21 de enero de 1968, durante la administración de Gustavo Díaz Ordaz y. después de algunas investigaciones sobre televisión educativa en otros países, se difundió a nivel nacional la primera clase televisada, aplicando por primera vez en nuestro país el uso de los medios masivos de comunicación en la atención a demandas educativas.
En la actualidad, la telesecundaria cuenta con un porcentaje considerable respecto de la matrícula de educación secundaria.
MI FORMACIÓN COMO VÍA A MIPRIMERA EXPERIENCIA DOCENTE
Hace más de dos años ingresé a la institución educativa antes mencionada. Quería ser maestro, más contaba con una idea muy reducida sobre las tareas de la profesión docente: no conocía problemas ni políticas ni la organización del sistema educativo nacional. Sin embargo, admiraba el desempeño, entusiasmo y sabiduría que observaba en los maestros que me daban clases en los niveles anteriores.
Los primeros días de mi formación fueron muy interesantes. Había muchas situaciones que resultaban novedosas para mí.
Pero algo que me puso a reflexionar fueron los planteamientos de la asignatura  Problemas y políticas de la educación básica, cuyos temas abordados contaron con el complemento de comentarios hechos por parte de los docentes encargados de las otras materias.
Lo anterior no me hizo perder el interés, al contrario, me ayudó a adquirir una visión más real respecto de la labor docente.
Experimenté, por primera vez, el hecho de estar a cargo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Fue en una comunidad de Luis Moya, Zacatecas. Llegamos a la escuela -tres compañeros y yo- poco antes de las ocho de la mañana del lunes 4 de diciembre de 2000. Los alumnos demostraban admiración ante nuestra presencia.
Al principio estábamos divididos, pero a final de cuentas aceptamos. Creo que lo hicimos porque nos considerábamos comprometidos con alumnos y maestros. Pensé que nuestra intervención podía, en realidad, beneficiar a los educandos.
Finalmente, pasamos al salón y el maestro nos presentó ante el reducido grupo de tercer grado. Cada uno de los alumnos se encontraba contestando los ejercicios de su guía, pero al momento de escuchar la voz del maestro se detuvo y levantaron la mirada.
Traté de  enseñar matemáticas de la manera que a mí me enseñaron: con ejemplo y explicación. Se trataba de resolver ecuaciones de primer grado con una misma incógnita en ambos lados de la igualdad. Intenté mostrar entusiasmo y buen manejo del contenido.
En mi mente estaban esos maestros y trataba de hacer lo mismo que ellos. Aunque sentía que estaba haciendo bien mi tarea, más de una vez dudé de la manera en que resolvía los ejemplos. Pensaba que los alumnos comprendían lo expuesto, pues estaban atentos y tomaban notas.
Terminé un poco después del horario establecido.
No hubo cierre de clase. Para la clase de química tomé el libro, me ubiqué en la lectura correspondiente y me senté ante el escritorio. Desde ahí hicimos la lectura correspondiente. Yo intervenía para hacer algunos comentarios, trataba de contextualizar.
Al terminar el día de clases me sentía satisfecho de mi desempeño y por la tarde dediqué tiempo a revisar los contenidos de las clases del próximo día.
Al principio veía esta experiencia como algo positivo, como parte de mi formación. Hoy considero que en ese sentido experimentar sin variante no es hacer ciencia.
Educar requiere tener propósitos definidos y medios adecuados para lograrlos. No es una tarea de práctica común, es decir, no cualquier persona puede practicarla en el momento que sea.
Telesecundarias están alojadas en comunidades rurales, problemas como: estar dispuesto a vivir en comunidades rurales, trabajar en el semidesierto, tener a su disposición una sola cubeta de agua para poder cubrir todas sus necesidades, etc. Pero estos problemas no lo desalentaban ya que tenía decidido lo que haría y eso solamente le ayudo a contextualizar la realidad de la situación.
Menciona las dudas que él tenía a la hora de impartir la clase, pues no estaba del todo seguro de que los niños estuvieran aprendiendo, pero sin embargo se sentía satisfecho pues creía que estaba haciendo un buen trabajo. Ya por ultimo menciona de cómo ahora se exige un mayor nivel de educación  y nos habla de que no todos somos capaces de enseñar en el momento que sea.

“Acerca de mi primera experiencia inicial como docente en telesecundaria”

Sandra América Gutiérrez Zapata
Mi experiencia inicial como docente la llevé a cabo en comunidad de El Sitio, Pinos. Zacatecas, con un grupo de 23 alumnos de primer grado de telesecundaria. Era mi primer jornada de prácticas cubriendo, solamente, las asignaturas de español y matemáticas, las cuales se trabajaron sin mucha dificultad, tal vez porque tenía muchos factores propicios a mi favor: el grupo apenas estaba comenzando el año escolar, aún no empezaba a hacer comparaciones con respecto a mí trabajo y el del maestro titular, había una muy buena disposición por parte de todos.
En esta jornada hubo una gran variedad de producciones de los alumnos, a pesar de que sólo eran dos materias con las que practicaba. En la clase de español se produjo una radionovela. Todos los alumnos aportaron, pero sólo un equipo la presentó.
En lo que corresponde a matemáticas, los problemas que se presentaron a los alumnos estaban construidos de acuerdo al contexto -los ejercicios hablaban de nopales, tunas, parcelas y se incluían algunos nombres de los estudiantes-. Los temas podían adecuarse según el dominio que tuvieran sobre éstos y sobre la naturaleza de los mismos. En ese momento yo me sentía satisfecha con el trabajo que estaba realizando. De hecho el maestro me encargaba al grupo cuando tenía que salir a arreglar algún asunto fuera del salón.
Me acuerdo bien de una ocasión en que el maestro me pidió que diera la clase de biología porque se iba a ocupar en actividades referidas a la infraestructura de la escuela. La verdad no sentía la suficiente seguridad conmigo misma, a pesar de que tal asignatura me agradaba. Comencé apoyándome con el tan criticado programa de televisión, los alumnos estaban atentos tomando algunas notas, cuando, ¡sorpresa!, cinco maestros de la Escuela Normal estaban por entrar al aula a comprobar que estuviera observando -porque era eso lo que tenía que estar haciendo en dicho momento, no practicando-. Me puse muy nerviosa por el sólo hecho de que fueran cinco maestros juntos a mi aula, aparte que no conocía bien a algunos, por lo que no les tenía la suficiente confianza y, sobre todo, estaba trabajando con una asignatura que, todavía, no me correspondía atender. Sentí que me temblaba la mano con la que sostenía el libro y que el tiempo para organizar las siguientes actividades no me alcanzaba. Cuando se terminó la clase transmitida por TV, traté de organizar la información en la pizarra, con las aportaciones de los alumnos.
Existieron experiencias positivas durante mi práctica docente, porque en ese periodo de tiempo yo quería poner en práctica muchas ideas que se referían al constructivismo, mismas que todavía no alcanzaba a percibir en el trabajo del maestro titular y que por las características del grupo estaba casi segura que podrían funcionar.
En fin, fueron pocos días de prácticas, pero a dos años y medio después todavía recuerdo el rostro y cada uno de los nombres de los adolescentes que me dieron la oportunidad de entrar en una parte de su aprendizaje, poniendo en práctica los proyectos que creí pertinentes a su edad y a sus intereses y que, sobre todo, fueran congruentes con las nuevas formas de trabajo, que nosotros como estudiantes apenas estábamos conociendo.
En esta historia la autora nos habla de cómo le fue bastante favorable las condiciones en las que llego a la escuela, pues era al inicio del siclo escolar y los alumnos aun no podían hacer comparación alguna con la maestra y la practicante, además de mencionar que el maestro tenía muy buena disposición. También nos habla de cómo logro tal confianza con el maestro que en una ocasión en la cual el docente salió a cumplir con unas labores relacionadas a la infraestructura y este le dejo encargada a la practicante que impartiera la clase de biología. Menciona que aunque se sintió nerviosa se apoyo con un programa de tv que le sirvió como soporte, así pudo desenvolverse de una manera adecuada con los alumnos sin tener ningún problema, y todo fluyo de manera muy natural.

“Carta a mi escuela”


Liliana Guijarro Lira
Quiero decírtelo porque en el tiempo que te he conocido me he dado cuenta de que eres muy necia, y que a pesar de que las cosas ocurren ante y dentro de ti, a veces no te das cuenta o lo haces y prefieres ignorarlas, por comodidad, yo que sé, tal vez por conformismo, por ineptitud, por ser demasiado idealista, porque no puedes luchar contra ti misma, contra quienes te conformamos y te damos vida.
Quererte no es fácil, es un sentimiento arduo de profesar por alguien que te ofrece tanto y luego no puede o no quiere cumplirte. Pero de todos modos casi soy maestra y me siento orgullosa de que me hayas formado tú. Dije que iba a contarte algo de los lugares a los que he ido como tu abanderada - tú como bandera de mis logros, pero también de mis fracasos y hasta de mis ridículos, espero me disculpes por esto último-o Vaya contarte de la primera escuela que visité.
No recuerdo mucho el trabajo, los alumnos eran buenos niños y trabajaban por sí mismos. Además, fue poco tiempo, no alcancé a conocerlos demasiado ni a formarme una clara imagen de ellos. En ese grupo hice lo que se me ocurrió, recuerdo varias actividades interesantes. No le temía a nada, yo era la maestra, una maestra libre -algo que ya no puedo sentir-.
De mis muchachos recuerdo que tenían algo de agresividad, un deseo por experimentar cosas nuevas. Noté que creyeron que una maestra inexperta iba a permitirlo y tenían razón, esa idea mía de que la gente sea libre y actúe tal cual.
A veces quisiera ser como tú de estricta y tradicional, con normas no muy legítimas pero legales y que dan resultados visibles. Pero no, no quise cometer con mis alumnos los mismos errores que tú has cometido conmigo, siendo a veces tan cerrada, tradicionalista y hasta ilógica.
En esta última lectura un tanto peculiar la autora hace una carta dirigida a la escuela, en la cual le dice de los defectos que esta tiene pero de una manera más alegórica, así como también le menciona lo difícil que es quererla, pero sin embargo le agradece por haber sido la que la oriento a ser maestra.
Menciona no recordar mucho su primera práctica ya que solo fue poco tiempo el que estuvo con ellos, solo recuerda que eran buenos niños y trabajadores.


Para comentar experiencias
1. ¿Cuál te gusto más? ¿Por qué?
“Mi primera experiencia como docente.”
Arturo Navarrete Trujillo.
Porque era una persona a la cual no le interesaba estudiar la docencia por sus beneficios y críticas de la gente, si no por tratar de forjar un mejor futuro en México y además le tenía un gran amor a la docencia.
“La docencia en manos inexpertas”
María Elena Saavedra Juárez.
Nos gustó esta historia por qué nos habla de una experiencia mala que le ocurrió a la autora, y como fue superándolo a lo largo del relato.
2. ¿Qué ilusiones tenían? Forjar  el futuro de México. Quitarle el miedo a los niños de participar y colaborar con la clase.
Que todo resultara bien y que la clase corriera con fluidez
3.¿Qué dificultades enfrentaron? Tuvo que enfrentar las críticas de la gente  hacia esta profesión y a vencer sus miedos a estar en su primera experiencia como docente.
La mala actitud de la maestra titular, así como un grupo muy inquieto y desentendido y por último no le alcanzo el tiempo.
4. Contextos en los que se desarrolló la experiencia.  En una telesecundaria.
En una escuela primaria donde residía la practicante.
5.¿Qué tan importantes consideras las prácticas en la información docente?
Las prácticas son muy importantes porqué ahí descubrimos como es que nos podemos desempeñar como maestros, nos damos cuenta de nuestras deficiencias y vemos en que aspectos podremos mejorar para hacer plenamente nuestro trabajo. Practicando es como realmente nos damos cuenta si queremos ejercer esta profesión.
6.¿Cómo imaginas pueden ser tus futuras experiencias docentes?
·         Tendremos que enfrentar dificultades con los alumnos y también con la forma de ser de los maestros pero eso es lo que nos ayudara en un futuro a poder mejorar cada día como docentes.
·         Qué los niños serán inquietos y podremos tener conflictos con alguno de ellos, pero que estaremos preparados para enfrentar cualquier situación y podremos entablar una buena relación con ellos.


·         Yo tengo imaginado que en el futuro en mis prácticas pero más sin embargo tengo contemplado que surjan diferentes problemáticas y es por eso que trataré de ir lo más preparado posible para cada situación.

CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÓN NORMAL
"MARCELO RUBIO RUÍZ"
LORETO BCS.








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