EL SUJETO Y SU FORMACIÓN PROFESIONAL COMO DOCENTE.
El ser docente es una profesión muy bonita no solo te
dedicas a transmitir conocimientos sino a compartir y servir a los demás.
La profesión docente es el proceso intencional y sistemático
que transforma el ejercicio de mediación didáctica entre un sujeto que quiere
aprender y los contenidos de aprendizaje mediante la adquisición de saberes,
habilidades actitudes y destrezas en la labor educativa.
La educación constituye un elemento indispensable para la humanidad, por eso mismo al docente se le debe exigir lo mejor ya que en sus manos está el futuro de la educación del país y de toda una generación, debe basarse y adaptarse según la evolución de su sociedad para ofrecer una buena calidad educativa.
Ser docente implica:
respeto
honestidad
compromiso
responsabilidad
tolerancia
humildad
amor.
En este cuadro se habla sobre las distintas experiencias que vivieron diferentes autores en sus primeras practicas como docentes en telesecundarias.
AUTOR
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EXPERIENCIA DEL AUTOR
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REFLEXIÓN
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“Mi
primera experiencia como docente.”
Arturo
Navarrete Trujillo
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Desde
su infancia sabia que quería en un futuro la profesión de maestro. Pero por
un momento lo hicieron dudar al elegir esta carrera por las creencias
populares de la gente hacia la carrera como el que los maestros no hacen
nada, se la llevan en huelgas, ganan poco, deben de aguantar a los alumnos
ruidosos y groseros.
Opto
por estudiar para docente en telesecundaria, sabía que no ganaría mucho y que
tal vez ante la sociedad no sería muy bien reconocido pero el poder ayudar a
la comunidad y forjar el futuro de México era lo que lo entusiasmaba. Su
primera práctica como docente fue satisfactoria era de los docentes que
piensan que si los alumnos permanecen callados durante la clase, no aprenden
tal como él se lo espera ya que para que los alumnos aprendan deben de
participar y aportar, así entre todos generan opiniones y con estos vayan
construyendo nuevos conceptos.
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Este
autor nos habla más que nada que lo que importa al momento de elegir una
profesión, no debe de ser el sueldo o
beneficios que aporten, si no el gusto por esta, el poder ayudar a los demás
con su labor. Habla de los miedos y el nerviosismo que todos como futuros
docentes sienten al momento de ir a su primera práctica, pero que con el paso
del tiempo y el conocimiento que nos
transmiten los maestros y las prácticas esos se irán quitando.
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“Mi
primera experiencia docente en una escuela telesecundaria”
Carlos
Valentín Córdova Serna
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Sus
prácticas le han dejado varias experiencias y lo han ayudado a prender de sus
errores.
El
constructivismo sostiene que el niño edifica su peculiar modo de pensar y de
conocer de un modo activo, como resultado de la interacción entre sus
capacidades innatas y la exploración ambiental que realiza mediante el
tratamiento de la información que recibe del entorno.
Al
estar frente al grupo me encontré con un grave inconveniente los estudiantes no están acostumbrados a
resolver problemas por ellos mismos. Los alumnos no eran participativos y no
contestaban nada, al menos que el docente les preguntara directamente.
Dentro de mis planeaciones, incluí
actividades individuales para los alumnos, esperando desarrollar sus
capacidades de análisis y reflexión. La forma de trabajar del docente no era
la mejor, ya que se enfocaba más en matemáticas y español, además no se desarrollaba
ninguna habilidad comunicativa entre los alumnos.
El
trabajo en equipo es una técnica, inmersa en el principio de socialización,
que se propone capacitar a los alumnos para realizar actividades en común, a
fin de desarrollar la solidaridad y cooperación.
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Este
autor relata sobre cómo le fue en sus primeras experiencias como docente en una telesecundaria.
el
autor logro que los alumnos participaran e Implemento actividades
individuales. Las prácticas nos sirven de mucho para conocer el contexto en
donde se pretende hacer la práctica como docente para que no haya malas
improvisaciones de impartir las clases y que los alumnos desarrollen sus
habilidades.
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“Primera
experiencia docente”
Claudia
Iliana Rodríguez Martínez
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Su
llegada a la escuela no causo mucho desorden ya que unos practicantes ya
estaban practicando en esa telesecundaria. A la entrada al salón se presento
y dejo claro que ella les daría clases y que no quería que provocaran desorden.
Se
miraba poca participación de los alumnos casi no les impartían actividades
con dinámicas, ni clases donde ellos pudieran aportar.
Deben
aplicarse actividades que les resulten verdaderamente atractivas y así acatar
el interés y atención de ellos.
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Enfrentar
a los alumnos con un método diferente cuesta demasiado para ellos.
Se
deben de hacer métodos de enseñanza más atractivos como poner a los alumnos en
equipos y que entre ellos debatan el tema y así puedan llegar a una
conclusión, hacer más dinámica la clase donde todos puedan participar.
E
implementarse una variedad de estrategias de enseñanza ya que cada uno de los
alumnos aprende de manera distinta.
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“Sobre
mi primera experiencia docente”
Denise
García Rodríguez
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El
espacio escolar es muy importante ya que de el depende que las clases no sean
monótonas, además de permitir a los alumnos más dedicación a su trabajo. Para
un docente no basta con diseñar un par de actividades tomando en cuenta los
aspectos que influyen para realizar una buena planeación, más bien es
necesario que al aplicarlas las supervise para que pueda darse cuenta de los
logros obtenidos en la producción de progresos intelectuales y con ello el
trabajo tenga un mejor valor educativo.
El
trabajo en cooperación es importante porque, a través
De
él, se generan. Estimulan y/o activan los procesos de participación,
propiciando discusiones
confrontaciones. Debates.
Crear
un ambiente de confianza favorece para que los alumnos puedan expresar sus
ideas, explicar procesos, aclarar dudas.
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Nos
relata que el ambiente de aprendizaje es muy importante ya que si el espacio
es muy pequeño, los alumnos se distraen más en lo que están haciendo. Un maestro no debe
ser demasiado flexible porque esto provocara que los alumnos le pierdan el
respeto. Pero tampoco debe causar temor ya que los alumnos realizaran lo
trabajos con recelo.
Hay
que aprender de los errores que uno comete para cada vez hacer mejor su
trabajo y formarse bien como docente para saber qué hacer ante todo tipo de
situación.
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“Acerca
de mi experiencia docente”
Efraín
Báez Gallegos.
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La
primera experiencia de este autor fue en una telesecundaria en su pueblo
natal en Zacatecas. Le toco practicar en una Telesecundaria donde solo había
nueve grupos, entonces a él le toco en el 3°”C”. En los honores a la bandera
se dio cuenta de los tenían clasificados como lo peor de la escuela, era un grupo de rechazados y los tenían arrinconados
en ese salón, tenían mala actitud para realizar los trabajos en clase, eran
inquietos y rebeldes. Como consecuencia el grupo tenía baja autoestima y
estaban convencidos de lo que les decían sus maestros y compañeros del
plantel. Regreso a la institución aún más nervioso que antes, cuando lo
fueron observar dio la clase pero no supo que dijo ni que hizo.
Mientras
daba las clases llego actuar de manera similar a algunos docentes de la
institución haciendo uso de autoritarismo, todo por querer cumplir con lo
señalado: trabajo con contenidos. Se sentía mal por el cómo había actuado,
entonces como se avecinaba un torneo encontró una excusa para retractarse de
su error sin decirles: les dijo que si ganaban les quitaría los puntos malos.
Ganaron el torneo entonces tuvo la oportunidad de hacer una mejor relación
con ellos.
Eso
le permitió darse cuenta de sus deficiencias y así mejorar su labor docente.
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Lo
que el docente hizo al principio estuvo mal, ya que nosotros trabajamos la
inclusión y no debió actuar como los demás maestros con ellos porque sabe
cómo los muchachos se sienten con ello, pero el recapacito y se dio cuenta de
lo mala que era su actitud, entonces busco una forma de corregir su erros
pero sin que ellos se dieran cuenta, como tenían habilidad en el deporte
sabía que ellos ganarían en el torneo y eso sirvió para mejorar la relación
maestro-alumno, con esto el docente gano respeto y le fue más sencillo
trabajar con ellos, porque no se dejó llevar por el concepto que los otros
maestros tenían de ese grupo.
No
se les tiene que amenazar a los estudiantes para que puedan hacer caso, al
contrario, se les tiene que incentivar de otra forma para lograr un
aprendizaje más óptimo y que se tenga un buen ambiente en la escuela.
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“De
mi práctica inicial docente”
Elsa
Selene Agüero Tostado.
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Esta
autora creía al principio que el trabajo como maestra de Telesecundaria sería
sencillo, pero tras suceder su primera experiencia frente a un grupo cambio
de opinión. Estaba nerviosa al principio de la sesión. Empezó dando una clase
de matemáticas, por lo que tuvo que formar equipos, entonces comenzaron a
escucharse reclamos por parte de los alumnos, ella hizo caso omiso y siguió
dando la clase. La maestra titular la apoyo durante la clase. Pocos alumnos
participaban por voluntad y muchos se negaban, estaban acostumbrados a
trabajar de una misma forma todos los días.
Se
dio cuenta de que el tiempo no sería suficiente entonces minimizo el objetivo
de la clase quitando dos problemas. Ese día le sirvió para darse cuenta las
necesidades de ese grupo y como podía mejorar la clase de español del día
siguiente, por lo que modificó las planeaciones e iba preparada con más
contenidos.
Al
día siguiente iba más segura, los alumnos atendieron bien sus indicaciones,
hubo más disponibilidad para realizar el trabajo.
Uno
de sus logros durante esta práctica fue mejorar el ambiente de trabajo.
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La
forma en la que actuó esta docente estuvo fue la adecuada, ya que los alumnos
estaban acostumbrados a trabajar de una misma forma todos los días ya que así
ellos se enfadan y pierden interés en la clase. También el conservar los
equipos como ella los formo, ya que los alumnos deben de trabajar no
solamente con amigos o conocidos, deben aprender a trabajar con diferentes
personas que piensen diferente que actúen diferente para así poder enfrentar
las situaciones que se le puedan presentar más adelante. La primera
experiencia debe servir corregir los errores y así poder ver de qué forma
podemos empezar a trabajar con el grupo adaptándonos a las necesidades de
este y fue lo que esta autora hizo.
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“Mi
primera práctica docente”
Isabel
Miramontes.
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Esta
autora platica acerca de su experiencia en un pequeño pueblo de emigrantes,
dónde muchos jóvenes tenían esas aspiraciones. Su primera experiencia no fue
tan favorable, ya que los adolescentes estaban acostumbrados a trabajar de
una sola manera y eso no era bueno, no eran colaborativos ni participativos,
había negatividad y fastidio por parte del grupo. Esta primera experiencia la
hizo cuestionar el si realmente quería ser docente. Después comenzó a crecer
la confianza hacia ella y las clases comenzaron mejorar favorablemente, y al
finalizar la práctica se sorprendió de que algunos alumnos le dieran las
gracias por haber estado con ellos.
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Si
el grupo no responde favorablemente desde el principio debemos cambiar ese
método de enseñanza y buscar en que forma podemos mejorar, debemos ver las
necesidades de los alumnos y así trabajar los estilos de aprendizaje,
combatir esa negatividad con actividades que favorezcan el tema y con las que
el alumno se sienta bien realizándolas. Hizo bien su labor porque logro
ganarse la confianza de los alumnos y logro mejorar el ambiente de
aprendizaje en el que se encontraban. Esta experiencia debió servirle para
mejorar su labor como docente adaptándose a las necesidades del lugar donde
se dirige a trabajar.
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“Sobre
mi primera experiencia docente en telesecundaria”
Luis
Fernando Torres Palomo
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Durante la
primera visita tuve más oportunidad de convivir con los alumnos ya que el
docente encargado del grupo me dejaba con ellos muy seguido. De esta forma
fui conociendo más sobre sus familias, sus aspiraciones, inquietudes y
preocupaciones, así como sus expectativas del futuro. Nos gustaba jugar y lo
más importante, había comunicación y confianza entre nosotros. Uno de los
factores para empezar a conocer a los alumnos es la confianza que se les dé
desde el primer día de clase: la oportunidad de decir lo que piensan,
expresarse. Es importante que el docente tenga muy claro qué es lo que va a
hacer, con quién va a trabajar, quiénes son los líderes, cuál es la
disciplina que tienen.
La actitud que
tomemos ante los alumnos influirá en la comunicación de ellos hacia nosotros,
algo muy útil para conocerlos e iniciar una relación.
La duración de
las actividades escolares complementarias debe estar integrada con toda la
educación, pues aquellas deben tener un espacio específico en la programación
general. El periodo de descanso es muy importante, así como los procesos de
socialización, ya que influyen en el aprendizaje de los alumnos.
Por último,
sólo me queda decir que para cumplir con los requerimientos del Sistema
Educativo Mexicano es necesario un contrato didáctico, en el cual el docente
y el alumno se comprometan a realizar sus obligaciones y responsabilidades
planteadas en los programas y contenidos, satisfaciendo las necesidades del
educando, del maestro y de los planes de estudio.
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En
esta lectura nos muestra el cómo conocer a los alumnos, así como lo
importante que es saber acerca del grupo con el que vas a practicar, sus
aspiraciones, inquietudes, familias, entre otros. Resalta mucho la parte en
el hecho de que se debe de crear confianza con los alumnos para que así se
mas fácil la convivencia.
Otro
aspecto que pude observar de esta lectura es que para que el proceso de
enseñanza sea más dinámico para los niños es necesario llevar juegos, con
esto se logra la convivencia entre compañeros a su vez que aprende sin
siquiera saberlo.
También
nos dice de cómo los tiempos de descanso son importantes para el aprendizaje
del niño. Es su espacio en el cual socializara con sus demás compañeros.
Así
mismo no habla de cómo durante el proceso de aprendizaje surgen muchas dudas
que el docente debe aclarar antes de continuar con otro tema.
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“La docencia en
manos inexpertas”
María Elena
Saavedra Juárez.
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Esa mañana del
26 de marzo era diferente, había mucho por hacer: era mi primera jornada como
maestra. Me levanté de la cama y tratando de calmar mis nervios, me preparé
para salir. Encontraba la calle un poco distinta, algo estaba cambiado.
Dirigiendo mis pasos hacia una nueva forma de vida en el futuro, me
encontraba pensativa, en mi mente no dejaba de repasar los conocimientos
necesarios que debía comenzar a impartir.
Sentí un poco
de alivio, mas no se calmó el sudor de mis manos. Sabía que el que me
aguardaba no era un grupo fácil; sin embargo, tenía la esperanza de que todo
resultara bien.
Traté de
comenzar la clase con matemáticas, aunque no estaba planeada de esa forma,
pues debía hacerlo con español. Aun así proseguí, tratando de explicar lo que
era una decena y qué la conformaba. Pero la mitad del tiempo lo perdía
llamándoles la atención a los alumnos, tratando de mantener el orden en el
aula. No lograba recordar ninguna estrategia buena para calmar a los niños.
Los que se
encontraban atentos trataban de formar decenas con semillas que yo les había
proporcionado. Yo, por mi parte, corría de un lugar a otro, tratando de
ayudar a los niños que me lo solicitaban. Toda la mañana estuve con
matemáticas. Me sentí aliviada cuando sonó el timbre y la maestra titular me
mandó algo de comer.
Entré al salón
y proseguí, tratando de ocuparme de español, aunque fue poco lo que se pudo
avanzar. De tarea dejé a los pequeños que leyeran la lección con la que se
iba a trabajar.
Un día escolar
había terminado. Le pedí a la maestra que revisara mis planeaciones. Con un
poco de pena de mi parte, porque no había completado las actividades de esta
jornada, le comenté: «Aún no sé controlar a los niños, pero espero que usted
me siga apoyando, maestra».
La maestra
Laura me dijo, con algo de arrogancia: «Sí, aquí estamos, ¿Pues qué año
cursas? ».
«Primer año».
«No deben de
mandar a los alumnos de la Normal de primer año. Nuestras prácticas iniciaban
en el último año, así debe ser porque ustedes todavía no saben nada».
Al día
siguiente con un ánimo apacible comenzaron las lecciones de ese día. La
asignatura de español lucía atiborrada de actividades, pues no era prudente
dejarlas a un lado, además, me tropecé con una gran dificultad: no todos los
alumnos sabían leer.
Implementando
una nueva estrategia, pegué unas tiras con oraciones, la maestra se paró de
su escritorio y dijo: «Los niños no van a verlas letras están muy pequeñas,
¿verdad que no las alcanzan a ver?»
Los niños
contestaron observando la autoridad de la maestra: «No».
Sentí que la
actitud de la maestra frente al grupo me colocaba en una posición inferior.
Se terminaba
otra jornada más de trabajo. Llevé a la maestra mis planeaciones y ella
recalcó el incidente que había ocurrido con las tiras de papel, diciendo:
«Los niños no alcanzan a ver la letra tan pequeña».
Mis ánimos
decayeron todavía más, así que acudí a la Normal por un poco de aliento con
mi maestro de Observación y Práctica.
Mi maestro de
Observación, el profesor Víctor, dijo:
«Sí, Liz ya
sabía que usted iba a enfrentar problemas, pues la maestra es algo difícil,
ha sufrido mucho. Por eso decidí ponerla a usted en ese lugar, porque la creí
la más apta para enfrentar este tipo de dificultades. Siga adelante, usted
puede realizar las cosas de forma correcta». «Gracias, maestro». Me despedí
con regocijo en el corazón, debido a las palabras de mi profesor, y me sentía
culpable por haber juzgado de una forma incorrecta a la maestra Laura.
Ya en la
escuela traté de saludar a la maestra con mayor amabilidad que los días
anteriores, ya en clase me di observe que en cada hoja revisada, me daba
cuenta de los errores que había cometido al explicarles la lección, aunado a
esto varios alumnos ya casi terminaban mientras que otros pequeños sólo
tenían solucionado el comienzo. De esta manera, transcurrieron los dos
últimos días de la semana, cada uno con sus diversos matices. Sin embargo,
algo parecía haber cambiado: el color de las emociones era renovado y cada
una de ellas tenía la perspectiva de no interrumpir lo que mejoraba, pues el
éxito obtenido entre el jueves y viernes -al exponer actividades acompañadas
del juego y con una mayor concentración del orden en el aula- me dio aliento
y me ayudó a recordar por qué estaba decidida a ser maestra, objetivo que
desde pequeña había soñado realizar.
Lo más
importante que comprendí fue que no es necesario realizar todas las
planeaciones a la perfección, sino encontrar las situaciones adecuadas para
los niños, aquellas que les permitan, además de un desarrollo intelectual una
verdadera formación de vida.
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Esta
lectura nos relata la experiencia de la autora en su primera experiencia
docente, ya que fue bastante difícil para ella. En su primer día el tiempo no
le fue suficiente, la maestra y los alumnos eran muy difíciles, y encima la
maestra le dijo palabras que la desalentaron y la pusieron en una situación
un poco bochornosa, para la maestra los alumnos de primer año no sabían nada.
Pero después fue a la escuela normal por un poco de aliento con su maestro de
observación, y el, allí le explico, que el sabia que la situación con esa
maestra era difícil y que por eso mismo la asigno a ella por creerla la más
cualificada, a su vez le dijo los problemas que tenía esa maestra y de el
porqué era tan dura.
Ya
con esa información hizo que en las siguientes clases impartiera dinámicas
más acorde con los niños e hizo que cambiara la situación dentro del salón de
manera más favorable en todos los aspectos. Por último, expuso que siempre
recordara el juguete que le regalaron los niños, así como el cariño que logro
entablar con los alumnos.
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“Primera
experiencia docente”
Marcos A.
Sánchez
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LA ESCUELA
TELESECUNDARIA
La escuela
telesecundaria es una modalidad de educación media básica, surgida como una
opción educativa orientada a dar continuidad a la educación primaria y así
fortalecer la formación de adolescentes de comunidades rurales de difícil
acceso, con una población menor de 2,500 habitantes y en donde no se
justificaba la inversión en una secundaria general o técnica. El 21 de enero
de 1968, durante la administración de Gustavo Díaz Ordaz y. después de
algunas investigaciones sobre televisión educativa en otros países, se
difundió a nivel nacional la primera clase televisada, aplicando por primera
vez en nuestro país el uso de los medios masivos de comunicación en la
atención a demandas educativas.
En la
actualidad, la telesecundaria cuenta con un porcentaje considerable respecto
de la matrícula de educación secundaria.
MI FORMACIÓN
COMO VÍA A MIPRIMERA EXPERIENCIA DOCENTE
Hace más de dos
años ingresé a la institución educativa antes mencionada. Quería ser maestro,
más contaba con una idea muy reducida sobre las tareas de la profesión
docente: no conocía problemas ni políticas ni la organización del sistema
educativo nacional. Sin embargo, admiraba el desempeño, entusiasmo y
sabiduría que observaba en los maestros que me daban clases en los niveles
anteriores.
Los primeros
días de mi formación fueron muy interesantes. Había muchas situaciones que
resultaban novedosas para mí.
Pero algo que
me puso a reflexionar fueron los planteamientos de la asignatura Problemas y políticas de la educación
básica, cuyos temas abordados contaron con el complemento de comentarios
hechos por parte de los docentes encargados de las otras materias.
Lo anterior no
me hizo perder el interés, al contrario, me ayudó a adquirir una visión más
real respecto de la labor docente.
Experimenté,
por primera vez, el hecho de estar a cargo del proceso de
enseñanza-aprendizaje. Fue en una comunidad de Luis Moya, Zacatecas. Llegamos
a la escuela -tres compañeros y yo- poco antes de las ocho de la mañana del
lunes 4 de diciembre de 2000. Los alumnos demostraban admiración ante nuestra
presencia.
Al principio
estábamos divididos, pero a final de cuentas aceptamos. Creo que lo hicimos
porque nos considerábamos comprometidos con alumnos y maestros. Pensé que
nuestra intervención podía, en realidad, beneficiar a los educandos.
Finalmente,
pasamos al salón y el maestro nos presentó ante el reducido grupo de tercer
grado. Cada uno de los alumnos se encontraba contestando los ejercicios de su
guía, pero al momento de escuchar la voz del maestro se detuvo y levantaron
la mirada.
Traté de enseñar matemáticas de la manera que a mí
me enseñaron: con ejemplo y explicación. Se trataba de resolver ecuaciones de
primer grado con una misma incógnita en ambos lados de la igualdad. Intenté
mostrar entusiasmo y buen manejo del contenido.
En mi mente
estaban esos maestros y trataba de hacer lo mismo que ellos. Aunque sentía
que estaba haciendo bien mi tarea, más de una vez dudé de la manera en que
resolvía los ejemplos. Pensaba que los alumnos comprendían lo expuesto, pues
estaban atentos y tomaban notas.
Terminé un poco
después del horario establecido.
No hubo cierre
de clase. Para la clase de química tomé el libro, me ubiqué en la lectura
correspondiente y me senté ante el escritorio. Desde ahí hicimos la lectura
correspondiente. Yo intervenía para hacer algunos comentarios, trataba de
contextualizar.
Al terminar el
día de clases me sentía satisfecho de mi desempeño y por la tarde dediqué
tiempo a revisar los contenidos de las clases del próximo día.
Al principio
veía esta experiencia como algo positivo, como parte de mi formación. Hoy
considero que en ese sentido experimentar sin variante no es hacer ciencia.
Educar requiere
tener propósitos definidos y medios adecuados para lograrlos. No es una tarea
de práctica común, es decir, no cualquier persona puede practicarla en el
momento que sea.
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Telesecundarias
están alojadas en comunidades rurales, problemas como: estar dispuesto a
vivir en comunidades rurales, trabajar en el semidesierto, tener a su
disposición una sola cubeta de agua para poder cubrir todas sus necesidades,
etc. Pero estos problemas no lo desalentaban ya que tenía decidido lo que
haría y eso solamente le ayudo a contextualizar la realidad de la situación.
Menciona
las dudas que él tenía a la hora de impartir la clase, pues no estaba del
todo seguro de que los niños estuvieran aprendiendo, pero sin embargo se
sentía satisfecho pues creía que estaba haciendo un buen trabajo. Ya por
ultimo menciona de cómo ahora se exige un mayor nivel de educación y nos habla de que no todos somos capaces
de enseñar en el momento que sea.
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“Acerca de mi
primera experiencia inicial como docente en telesecundaria”
Sandra América
Gutiérrez Zapata
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Mi experiencia
inicial como docente la llevé a cabo en comunidad de El Sitio, Pinos.
Zacatecas, con un grupo de 23 alumnos de primer grado de telesecundaria. Era
mi primer jornada de prácticas cubriendo, solamente, las asignaturas de
español y matemáticas, las cuales se trabajaron sin mucha dificultad, tal vez
porque tenía muchos factores propicios a mi favor: el grupo apenas estaba
comenzando el año escolar, aún no empezaba a hacer comparaciones con respecto
a mí trabajo y el del maestro titular, había una muy buena disposición por
parte de todos.
En esta jornada
hubo una gran variedad de producciones de los alumnos, a pesar de que sólo
eran dos materias con las que practicaba. En la clase de español se produjo
una radionovela. Todos los alumnos aportaron, pero sólo un equipo la
presentó.
En lo que
corresponde a matemáticas, los problemas que se presentaron a los alumnos
estaban construidos de acuerdo al contexto -los ejercicios hablaban de
nopales, tunas, parcelas y se incluían algunos nombres de los estudiantes-.
Los temas podían adecuarse según el dominio que tuvieran sobre éstos y sobre
la naturaleza de los mismos. En ese momento yo me sentía satisfecha con el
trabajo que estaba realizando. De hecho el maestro me encargaba al grupo
cuando tenía que salir a arreglar algún asunto fuera del salón.
Me acuerdo bien
de una ocasión en que el maestro me pidió que diera la clase de biología
porque se iba a ocupar en actividades referidas a la infraestructura de la
escuela. La verdad no sentía la suficiente seguridad conmigo misma, a pesar
de que tal asignatura me agradaba. Comencé apoyándome con el tan criticado
programa de televisión, los alumnos estaban atentos tomando algunas notas,
cuando, ¡sorpresa!, cinco maestros de la Escuela Normal estaban por entrar al
aula a comprobar que estuviera observando -porque era eso lo que tenía que
estar haciendo en dicho momento, no practicando-. Me puse muy nerviosa por el
sólo hecho de que fueran cinco maestros juntos a mi aula, aparte que no
conocía bien a algunos, por lo que no les tenía la suficiente confianza y,
sobre todo, estaba trabajando con una asignatura que, todavía, no me
correspondía atender. Sentí que me temblaba la mano con la que sostenía el
libro y que el tiempo para organizar las siguientes actividades no me
alcanzaba. Cuando se terminó la clase transmitida por TV, traté de organizar
la información en la pizarra, con las aportaciones de los alumnos.
Existieron
experiencias positivas durante mi práctica docente, porque en ese periodo de
tiempo yo quería poner en práctica muchas ideas que se referían al
constructivismo, mismas que todavía no alcanzaba a percibir en el trabajo del
maestro titular y que por las características del grupo estaba casi segura
que podrían funcionar.
En fin, fueron
pocos días de prácticas, pero a dos años y medio después todavía recuerdo el
rostro y cada uno de los nombres de los adolescentes que me dieron la
oportunidad de entrar en una parte de su aprendizaje, poniendo en práctica
los proyectos que creí pertinentes a su edad y a sus intereses y que, sobre
todo, fueran congruentes con las nuevas formas de trabajo, que nosotros como
estudiantes apenas estábamos conociendo.
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En
esta historia la autora nos habla de cómo le fue bastante favorable las
condiciones en las que llego a la escuela, pues era al inicio del siclo
escolar y los alumnos aun no podían hacer comparación alguna con la maestra y
la practicante, además de mencionar que el maestro tenía muy buena
disposición. También nos habla de cómo logro tal confianza con el maestro que
en una ocasión en la cual el docente salió a cumplir con unas labores
relacionadas a la infraestructura y este le dejo encargada a la practicante
que impartiera la clase de biología. Menciona que aunque se sintió nerviosa
se apoyo con un programa de tv que le sirvió como soporte, así pudo
desenvolverse de una manera adecuada con los alumnos sin tener ningún
problema, y todo fluyo de manera muy natural.
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Liliana
Guijarro Lira
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Quiero
decírtelo porque en el tiempo que te he conocido me he dado cuenta de que
eres muy necia, y que a pesar de que las cosas ocurren ante y dentro de ti, a
veces no te das cuenta o lo haces y prefieres ignorarlas, por comodidad, yo
que sé, tal vez por conformismo, por ineptitud, por ser demasiado idealista,
porque no puedes luchar contra ti misma, contra quienes te conformamos y te
damos vida.
Quererte no es
fácil, es un sentimiento arduo de profesar por alguien que te ofrece tanto y
luego no puede o no quiere cumplirte. Pero de todos modos casi soy maestra y
me siento orgullosa de que me hayas formado tú. Dije que iba a contarte algo
de los lugares a los que he ido como tu abanderada - tú como bandera de mis
logros, pero también de mis fracasos y hasta de mis ridículos, espero me
disculpes por esto último-o Vaya contarte de la primera escuela que visité.
No recuerdo
mucho el trabajo, los alumnos eran buenos niños y trabajaban por sí mismos.
Además, fue poco tiempo, no alcancé a conocerlos demasiado ni a formarme una
clara imagen de ellos. En ese grupo hice lo que se me ocurrió, recuerdo
varias actividades interesantes. No le temía a nada, yo era la maestra, una
maestra libre -algo que ya no puedo sentir-.
De mis
muchachos recuerdo que tenían algo de agresividad, un deseo por experimentar
cosas nuevas. Noté que creyeron que una maestra inexperta iba a permitirlo y
tenían razón, esa idea mía de que la gente sea libre y actúe tal cual.
A veces
quisiera ser como tú de estricta y tradicional, con normas no muy legítimas
pero legales y que dan resultados visibles. Pero no, no quise cometer con mis
alumnos los mismos errores que tú has cometido conmigo, siendo a veces tan
cerrada, tradicionalista y hasta ilógica.
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En esta
última lectura un tanto peculiar la autora hace una carta dirigida a la
escuela, en la cual le dice de los defectos que esta tiene pero de una manera
más alegórica, así como también le menciona lo difícil que es quererla, pero
sin embargo le agradece por haber sido la que la oriento a ser maestra.
Menciona no
recordar mucho su primera práctica ya que solo fue poco tiempo el que estuvo
con ellos, solo recuerda que eran buenos niños y trabajadores.
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Para comentar experiencias
1. ¿Cuál te gusto más? ¿Por qué?
“Mi primera experiencia como docente.”
Arturo Navarrete Trujillo.
Porque era una persona a la cual no le interesaba
estudiar la docencia por sus beneficios y críticas de la gente, si no por
tratar de forjar un mejor futuro en México y además le tenía un gran amor a la
docencia.
“La docencia en manos inexpertas”
María Elena Saavedra Juárez.
Nos gustó esta historia por qué nos habla de una
experiencia mala que le ocurrió a la autora, y como fue superándolo a lo largo
del relato.
2. ¿Qué ilusiones tenían? Forjar el futuro de México. Quitarle el miedo a los
niños de participar y colaborar con la clase.
Que todo resultara bien y que la clase corriera con
fluidez
3.¿Qué dificultades enfrentaron? Tuvo que enfrentar las
críticas de la gente hacia esta
profesión y a vencer sus miedos a estar en su primera experiencia como docente.
La mala actitud de la maestra titular, así como un grupo
muy inquieto y desentendido y por último no le alcanzo el tiempo.
4. Contextos en los que se desarrolló la
experiencia. En una telesecundaria.
En una escuela primaria donde residía la practicante.
5.¿Qué tan importantes consideras las prácticas en la
información docente?
Las prácticas son muy importantes porqué ahí descubrimos
como es que nos podemos desempeñar como maestros, nos damos cuenta de nuestras
deficiencias y vemos en que aspectos podremos mejorar para hacer plenamente
nuestro trabajo. Practicando es como realmente nos damos cuenta si queremos
ejercer esta profesión.
6.¿Cómo imaginas pueden ser tus futuras experiencias
docentes?
· Tendremos
que enfrentar dificultades con los alumnos y también con la forma de ser de los
maestros pero eso es lo que nos ayudara en un futuro a poder mejorar cada día
como docentes.
· Qué los
niños serán inquietos y podremos tener conflictos con alguno de ellos, pero que
estaremos preparados para enfrentar cualquier situación y podremos entablar una
buena relación con ellos.
· Yo tengo
imaginado que en el futuro en mis prácticas pero más sin embargo tengo
contemplado que surjan diferentes problemáticas y es por eso que trataré de ir
lo más preparado posible para cada situación.
LORETO BCS.


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